
Revista Cientíca Multidisciplinaria ULEAM Bahía Magazine (UBM)
Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (ULEAM) - Ecuador
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Dentro de todas las entrevistas que se realizaron, el primer factor
en común que surgió en ellos es que, todas presentaron un duelo
por fallecimiento, de distintas personas, pero de alguien muy
cercano o cercana a ellas. Pérez (2021) arma que la muerte
de un ser querido es un fenómeno completamente único y
particularmente estresante, ya que, al enfrentar una perdida de un
ser cercano, inuye vinculo de pago que éste tenia con la persona
fallecida.
El autor de la teoría del apego John Bowlby dene este concepto
como una tendencia por parte de los individuos a establecer
vínculos afectivos con los demás como lo denen Thompson et
al (2022).
Dentro de las causas de fallecimiento por parte de los sujetos 1
y 2 derivó de que enfermaron de cáncer, el Instituto Nacional
de Estadísticas y Geografía (2025) informó que en 2023 hubo
91,562 muertes por cáncer en donde el 52.4% fue en mujeres y
el 47.6% en hombres corroborando la información obtenida por
parte de los participantes.
Ciertamente, perder a un ser cercano es un proceso complicado
y único. El sujeto uno menciona que ellos esperaban tener más
tiempo para poder luchar contra la enfermedad, pero ésta avanzó
muy rápido. Fue en cuestión de meses en los cuales el cáncer
invadió todos sus órganos. El mismo sujeto menciona que existían
ocasiones en las que se sentía con ansiedad y culpa por no poder
hacer mas cosas que estuvieran a su alcance contrastando con
lo mencionado por Hasdenteufel y Quintard (2022) en donde
informan que los cuidadores de pacientes con cáncer pueden
llegar a experimentar culpa, estrés postraumático y en ocasiones
un duelo patológico.
Cabe recalcar que en las experiencias de duelo no todos se
afrontan de la misma manera, el sujeto uno dice: “Fue algo
rápido, esperábamos tener más tiempo para poder luchar con la
enfermedad” en cambio el sujeto cuatro nos rerió: “Me sentí
partida en dos, como hija estaba destrozada; como mamá tenía
que seguir rme por mis hijos. Salom et al informan que estos
síntomas y diferencias en los mismos son asociados por el tipo
de fallecimiento, depende en gran medida del tiempo que se haya
tenido para procesar las enfermedades anteriores al fallecimiento.
La preocupación angustiante por las circunstancias de la muerte
que en muchas ocasiones se traduce en evasión de experiencia o
del malestar traumático (Hardt et al, 2021).
Una vez transcurrido el duelo, en el proceso de la resiliencia, los
entrevistados consideraron de suma importancia el apoyo social,
pero sobre todo familiar que ellos tuvieron. El sujeto uno reere
que durante la enfermedad y después del fallecimiento, su familia
y su hijo estuvieron muy al pendiente de ella, en cambio el sujeto
dos menciona “mis hijas, mi esposo y personas cercanas a mi
estuvieron ahí cerca”.
El sujeto tres informó que “sus hijos y nietos estuvieron en todo
momento motivándola”. Finalmente, el sujeto cuatro mencionó
que su esposo e hijos le recordaban que tenía que seguir, aunque
le doliera. Concordando de forma autentica con lo mencionado
por Yildirim y Çelikkol (2025) en donde informa que estudios
realizados en diversos contextos culturales en donde sobresalen
las relaciones familiares el apoyo social en el cual las familias son
fundamentales para aliviar la presión y la carga del duelo.
Desde el punto de vista de Ren (2023) la resiliencia es compatible
con tener un profundo aprecio por el ser fallecido y sugiere que la
agonía del duelo se alivia en medida en que uno aprecia la pérdida
mediante la comprensión de la universalidad y inevitabilidad de
la muerte. Aunado a lo ya mencionado, el sujeto uno menciona
“cuándo el fallece empiezo a vivir, a estudiar, a retomar mi vida,
todo fue afrontar, afrontar y aprender a vivir sin él mas que nada.
El sujeto tres comprende muy bien estas palabras de aceptar la
muerte por reriéndose al fallecimiento de la siguiente manera:
“Nacemos y morimos, tenemos que tomar las cosas a como son
en la vida, esa es la realidad.
Tal como arma Cunning (2021) Los seres humanos son resilientes
ante crisis, traumas, discapacidades. Son causas y factores que
los seres humanos han ido afrontando y adaptando a lo largo de
la historia, incluso pueden llegar a dejar de realizar actividades
cotidianas, lo cual se ve reejado en los comentarios de loas
participantes. El sujeto cuatro menciona “Si, dejé de cocinar, de
ver a mis amigas, hasta de maquillarme por un tiempo” el sujeto
dos rerió “Dejé de realizar cosas que me gustaban hacer o que
compartíamos en común, no quieres hacer nada, te quieres aislar,
te quieres olvidar de todo”.
La muerte repentina de las personas desestabiliza la psique
de las personas, e incluso en el proceso de la resiliencia es un
proceso complicado el irse adaptando a estar sin la persona que
se ha perdido como lo menciona. El sujeto uno menciona que
el principal reto fue ser la mas fuerte de la familia, el ser una
persona que aparentemente tiene una máscara”. El sujeto dos dijo
“A pesar de todo, tenía que seguir siendo mamá presente, aunque
estuviera desconectada de todo. Sapo et al (2023) arman que las
mujeres presentan un porcentaje mas alto a la resiliencia que los
hombres, en este caso se reeja, en los comentarios mencionados
por los participantes en donde tuvieron que afrontar como los
pilares ante la pérdida.
Finalmente, en el proceso de resiliencia, es importante contar con
las herramientas necesarias, esta se va construyendo día con día
con altas y subidas, es un proceso dinámico entre el individuo
y el entorno, ésta nunca es absoluta ni terminantemente estable
así que podría decirse que la persona está resiliente y no que es
propiamente resiliente (Estrada 2024).
En el caso del sujeto uno, mencionó que el conocer a una persona,
el no llorar delante de su familia, escuchar música y escribir fueron
herramientas para ayudarla en el proceso de duelo a superar su
pérdida. El sujeto tres informó que el realizar sus actividades
cotidianas lo mantuvieron conectada a la realidad y como proceso
de resiliencia. El sujeto cuatro informó que, escribirle cartas y
leer los mensajes ya viejos la ayudaron en el afrontamiento de la
realidad y en el ser una persona resiliente.